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Bajo deseo sexual: causas reales y cómo recuperar tu libido

Por Dr. Alejandro Bautista, Médico y Sexólogo (M.Sc.) · Tiempo de lectura: 7 min

Bajo deseo sexual: causas reales y cómo recuperar tu libido

Hoy vamos a hablar de un problema que afecta a más personas de lo que crees: el bajo deseo sexual. ¿Sabías que hasta un 40% de las mujeres y un 15% de los hombres lo experimentan en algún momento de su vida? Y no, no se trata solo de "falta de ganas". Es un problema que puede afectar tu autoestima, tu relación de pareja y tu bienestar emocional.

Aunque se presenta con más frecuencia en mujeres, si eres hombre este artículo también te va a ser útil — para entender mejor tu propia situación o la de tu pareja.

¿Qué es el bajo deseo sexual y por qué importa?

El deseo sexual hipoactivo se define como la falta persistente de interés en la actividad sexual, que genera angustia y suele provocar tensión en la pareja. No se trata simplemente de "épocas de estrés" o de "estar cansado", sino de una disminución constante que interfiere de forma significativa con la calidad de vida.

Puede afectar tanto a hombres como a mujeres, aunque es más común en mujeres, y puede presentarse a cualquier edad — aunque se vuelve más frecuente después de los 40 años por factores hormonales y emocionales. Un estudio publicado en The Journal of Sexual Medicine encontró que el 32% de las mujeres entre 18 y 59 años reportan una falta de deseo sexual persistente. Lo preocupante es que muchas no buscan ayuda porque piensan que "es normal" o que "no tiene solución".

Causas principales

Las razones detrás del bajo deseo sexual son múltiples, y se dividen en dos grandes grupos:

Factores físicos

  • Alteraciones hormonales (bajo nivel de estrógeno o testosterona).
  • Enfermedades como diabetes, hipotiroidismo o depresión.
  • Uso de ciertos medicamentos (antidepresivos, anticonceptivos, antihipertensivos).
  • Fatiga crónica o falta de sueño.

Factores emocionales

  • Estrés y ansiedad.
  • Problemas de pareja o falta de comunicación.
  • Traumas pasados o experiencias negativas relacionadas con el sexo.
  • Baja autoestima o imagen corporal negativa.

Cómo se trata: opciones médicas

No existe una solución única. Cuando el bajo deseo sexual es consecuencia de desequilibrios hormonales o de neurotransmisores, el tratamiento médico puede ser clave:

  • Flibanserina: a veces llamada "el Viagra femenino", aunque funciona de forma distinta — actúa en el cerebro regulando sustancias químicas que influyen en el deseo, mientras que el sildenafil actúa a nivel vascular. Se toma diariamente y debe ser indicada por un médico; puede causar mareo o somnolencia, y no se recomienda combinarla con alcohol.
  • Bremelanotida: aprobada para el bajo deseo sexual en mujeres, se administra mediante inyección subcutánea y estimula las áreas cerebrales relacionadas con la excitación y el deseo. Su uso debe ser supervisado por un médico.
  • Testosterona (en hombres): si los niveles están bajos, la terapia de reemplazo hormonal puede ser una opción, en gel, inyección, parche o implante. No se recomienda si los niveles son normales.
  • Tadalafilo/Sildenafilo: diseñados para la disfunción eréctil, en algunos casos pueden mejorar indirectamente la confianza y la respuesta sexual.

Opciones naturales como complemento

Existen alternativas naturales con evidencia preliminar que pueden complementar el tratamiento médico:

  • Ginseng rojo coreano: asociado a mayor energía, mejor circulación y estimulación de óxido nítrico. Dosis habitual: 200-400 mg diarios de extracto estandarizado.
  • Maca: adaptógeno originario de Perú que ayuda a equilibrar hormonas y aumentar la libido. Dosis habitual: 1,500-3,000 mg diarios.
  • Fenogreco: ha mostrado aumentar los niveles de testosterona y mejorar el deseo sexual en hombres y mujeres. Dosis habitual: 500-1,000 mg diarios, junto con las comidas.

Estos suplementos deben usarse siempre bajo supervisión médica, especialmente si tomas otros medicamentos.

Ejercicios y terapias

  • Ejercicios de suelo pélvico: ayudan a mejorar la sensibilidad y el placer sexual.
  • Terapia de pareja: fundamental cuando hay problemas de comunicación o factores emocionales de fondo.
  • Mindfulness y técnicas de relajación: reducen el estrés y mejoran la conexión con el propio cuerpo.

Lo que quiero que te lleves de este artículo

Si te identificaste con esto, no lo ignores. No es "normal" tener que resignarte, y no está "en tu cabeza". Busca ayuda médica o psicológica, y anímate a hablarlo con tu pareja.

Este contenido es educativo y no reemplaza una consulta médica presencial ni un diagnóstico individualizado.

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Fuente citada en el guion original:

The Journal of Sexual Medicine — prevalencia del deseo sexual hipoactivo en mujeres de 18 a 59 años.